miércoles, 7 de enero de 2015

Simple but effective.

Hoy no me visita la musa de la inspiración. Hoy mi mente no se ve aturrullada de abstractos pensamientos ni la poesía se recita en murmullos silenciosos a traves de mis labios. Hoy no tengo ningún tema del que hablar. Solo escribo por el placer simple de escribir. Y quizá sea esa la clave, dejar que todo salga sin premeditación alguna y esperar a ver que sucede. Cuento las estrellas en esta fría noche de enero desde mi terraza. Tan pequeñas, pero tan sumamente valiosas. Parecen luciérnagas brillando en el cielo. Y así, entre comparaciones y deseos profundos   escribo estas líneas. Cuantas veces pensé que mi abuelo o mi tía era una de aquellas luciérnagas que velaban por mí, protegiendome de todo lo malo. Que ilusa. O bueno, quizá sería mejor ‘Inocente' ‘Ingenua'. La cuestión es que hace mucho frío, coloquialmente voy a decir que ‘me estoy helando'. Pero merece la pena. Este cielo merece la pena. O quizá no sean ni las luciérnagas ni el cielo, solo la sensación de verse tan empequeñecida y a la vez tan infinita. Cuantas cosas desconocemos y aún así nos creemos los reyes del universo. Ya estoy con mis filosofías.. pero no puedo evitarlo. Tendréis que perdonarme. Esto esta bien. Quiero decir, esta bien el sentimiento de calidez que me embarga cuando expulso todo en esta pagina de blogger. Siempre me ha gustado escribir, aprender palabras nuevas, como decía cuando era pequeña, palabras ‘refinadas'. Pero no se trata de ser refinado o no, se trata de entender el lenguaje de las palabras, un lenguaje universal que transmite sensaciones y emociones allá por donde vaya. Bueno, creo que he dejado claro mi extraño amor por la escritura y todo lo relacionado con ella. Porqué no nos olvidemos de los libros. ¿Creíais que me iba a despedir ya? Yo también. No os culpo. Ah, los libros. Millones de palabras que conforman una historia realmente maravillosa, con todos los géneros posibles. Son mi autentica adicción. Sin exagerar. Los libros, desde muy pequeña siempre han sido mi hogar. Bueno, hasta aquí esta entrada, relato, narración o como se quiera llamar. La verdad es que la espontaneidad es la mejor compañera.

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