viernes, 23 de noviembre de 2018

ηρεμία

Supongo que era ese tipo de persona que amanecía con el alma llena de legañas y se acostaba con miles de remotas y complejas historias rondando su cabeza.
Enfríaba la ansiedad que tanto la consumía, en secreto, sin que nadie se percatase, en las gélidas calles de Madrid, durante sus paseos matutinos, la nostalgia y incertidumbre parecían esfumarse gracias a sus adoradas canciones. 
Peregrinando entre los matices de las rojizas hojas que descansaban en el sinuoso camino, se sentía libre, en las madrugadas, su soga se aflojaba y su mente le daba una pequeña pero merecida tregua.
Alessia Tondo recitaba dulcemente en el idioma más nostálgico acompañando a la Nuvole Bianche del virtuoso Einaudi. 
No había un por qué. Nunca lo había habido. Y quizá eso era lo más absurdo y complicado de todo. El tiempo transcurría, se mecía con sigilo ante sus pupilas, advirtiendo, vigilando cada uno de sus pasos, apresurándole, recordandole la proximidad del futuro. Podía sentir el eco del tic-tac latiendo en sus sueños.
Todos los días intentaba ponerse a sí misma nuevas metas, intentaba hallar la felicidad en las carcajadas que las personas que quería le brindaban, en la suerte que tenía por tener determinadas cosas, en decirse a sí misma que la soledad no era tan mala, que tenia que aceptar que todos, tarde o temprano, se irían. 
Más, cuando Selene relevaba a Helios, todos sus monstruos se fundían conjurando a las estrellas una agonía invisible que le hacía capaz de sonreír y disfrutar frente a los demás pero marchitaba su esperanza interiormente.
Pasaría. Siempre se decía a si misma. Pasaría.

lunes, 8 de octubre de 2018

Nostalgia.

Tú, que te meces sigilosamente entre las baladas al son de la medianoche,
y acarreas madrugadas abarrotadas de insomnios y melodias de piano,

¿Con que derecho te haces llamar necesidad?

¿Con que derecho invades las mentes y reinas a tu antojo?

Hoy, te declaro la guerra. Y soy consciente de que, probablemente, deje en la batalla todos los lunares que conforman este amasijo de piel que vaga sin alma ya, pero mi conciencia quedará limpia al saber que combatí contra tí.



lunes, 24 de septiembre de 2018

Supongo, en mi humilde desasosiego, que un día el mundo olvidará mi nombre.

Los libros a los que tanto mimé entre suspiros de sorpresa, arrullos de placer y bostezos en clandestinas noches y que antaño me juraron lealtad, se rendirán ante un nuevo dueño.

Las canciones a las que tantas lágrimas dediqué y por las que tanto me desgarré cantando, sintiendo cómo cada una de sus notas amenazaban con impregnarse en mi piel, me darán la espalda, y se aliarán con el vil silencio.


Las miles de obras de arte que admiré en mi quietud ignorancia, borrarán sus girasoles, sus verdosos nenúfares, sus mitos imposiblemente esculpidos de mi mente.

Las personas a las que me entregué en todos los sentidos de los que fui capaz, me llorarán durante lunas hasta acostumbrarse a mi ausencia.

Y, entre lunas, y lunas, y lunas... mi recuerdo se desvanecerá, elevándome hacia el olvido, donde yacen las ingenuas almas que quisieron cambiar este mundo.

Así, lameremos juntas las heridas que lo terrenal nos generó y podremos descansar por fin en un éxtasis donde la imaginación no tiene barreras de metal y el hastío sea una emoción sin materia.

domingo, 15 de abril de 2018

Hoy, en el día internacional del arte, no puedo si no más reflexionar...

Si Dalí viviese no cabria en su asombro del éxito de su movimiento, ya que la sociedad de hoy en día se vería incapaz de sobrevivir sin altas dosis de surrealismo,

Van Gogh observaría con lástima que hemos agotado todas las reservas de noches estrelladas,

Monet encontraría sus nenúfares demasiados oscuros y navegaría con sus pinceles en busca del verde idóneo,

Da Vinci despuntaría en una sociedad que no haría mas que cuestionarle si la mueca de su alabada Gioconda es una sonrisa o no; sin embargo, él desplegaría todos sus demonios y su mente seguiría siendo un rompecabezas indescifrable.

Y, por último, Miguel Ángel, comprobaría, con decepción, que a pesar del paso de los siglos, su perfecto Moisés seguía teniendo ese diminuto surco en la rodilla fruto de la rabia de un genio que no deseaba más que el habla de su obra mas cumbre.

lunes, 9 de abril de 2018

Tanta gente que se oculta bajo sus paraguas tan dispares de colores,
algunos esmeralda,
otros celeste cielo,
otros rojo manzana..
y se protegen de las lágrimas que algunos dejan escapar en sus días grises,
haciendo que la llovizna una vez al año arrase con todo,
con los corazones mas débiles,
 y los más fuertes.
Un día al año el sol se convierte en guardián de la nostalgia,
y los abrazos se convierten en escudos contra esta fina capa de diamantes molidos en forma redonda.
Un día al año las personas se despojan de sus máscaras y desvelan su verdadero rostro,
inseguros, dando un paso adelante con un temblor constante y zigzagueante en las piernas,
temerosos de no encontrar lo mismo.
Un día al año, el cielo se cubre de luces negras y oscuras cómo las estrellas que iluminan más que el sol intermitente.
Y, una vez al año, se les permite a las personas no sonreír. Hay algún travieso que se salta esa norma, pero, qué se le va a hacer.

miércoles, 14 de marzo de 2018

March, 14

Hay tantas cosas de las que quiero escribir.
Lanzar al teclado todos los vagos pensamientos que rondan mi mente día y noche.
Si has venido a leer historias o relatos de amor/desamor, déjame decirte que este no es tu lugar ni esa mi intención.
¿Qué cuál es? Ni yo misma lo sé.
Escribo.
Experimento un extraño amor hacia las palabras.
¿Inaudito, eh?
Ahora en serio, sé que este blog no lo leerá nadie, y mejor que así sea pues se cruzaría con una retahíla de textos llenos de contradicciones y versos mal enlazados.
Pero si hay una cosa que prima aquí es el vacío,
la inconformidad,
el anhelo,
el intento,
la soledad.

Es curioso que la lluvia me empuje a escribir. Aunque suene espantosamente raro, ésta me inspira, me alegra, me pone de un humor curioso. Me embarga algo así como una especie de melancolía y paz interior.
Y me creo que soy capaz de hacer cualquier cosa, más que en un día soleado. (Aunque eso suponga ir por la calle con cuidado por si algún humano hace el ademán de sacarme un ojo con ese extraño artefacto que llaman paraguas y sirve 'para protegerse'.)
Cómo si hubiese que protegerse del fenómeno mas extraordinario que conozco. 
Qué curiosos los humanos. Idealizan la vida mientras consumen a bocados la muerte día a día.
Si has llegado hasta aquí y no encuentras el sentido ni la finalidad de este texto, enhorabuena, tienes sentido común.
No lo tiene.
Simplemente escribo los pensamientos que mi nublada cabeza me dicta. 
Hoy ha dejado la tierra y ha partido hacia la infinitud de la que el universo hace galantería Stephen Hawking. A pesar de ser una de las millones de personas que probablemente no comprendamos del todo a esta prodigiosa mente ni sus teorías, tengo que decir que hoy he perdido un poco más la fé en este caótico planeta/mundo. ¿Qué será de nosotros sin estas personas, que han sabido sobreponer las ansias de conocer más y más, de contribuir a dejar un legado para la posterioridad de la humanidad a los obstáculos y prejuicios?
Creo que nada.
La cuesta se hace cada vez más empinada. Sigo teniendo compañeros de camino a mi lado, pero cada vez tiran más rápido la toalla. No les culpo. La simplicidad y la quietud no son mis fortalezas.
Supongo que esto ha sido todo por hoy. 
Me despido con una canción que considero una obra de arte y que mis compañeras de piso aborrecen ya: From now on- The Greatest Showman.
Nos vemos pronto, o no.




sábado, 3 de marzo de 2018

Y, a veces, no está en nuestras manos.
Hay veces en las que no somos conscientes de que nos estamos despidiendo por última vez y confiamos en que un hasta pronto sea menos doloroso.
Hay veces en las que sabes que no puedes, no quieres separarte de esa persona,

pero debes.

Por que por encima de todo, siempre, estás tú primero.

lunes, 19 de febrero de 2018

Monday, February

Supongo que soy de esas personas que siempre ven el vaso vacío. Ni medio lleno ni lleno.

Vacío.

Pero quizá sea esa la cuestión, ¿no?. Quizá dónde vosotros esperéis ver liquido cristalino yo anhele suspiros.

Soy de esas personas que admiran el vuelo de las golondrinas de ese tal Bécquer, sueñan con misterios invisibles al conocimiento humano y sueltan una retahíla de pensamientos mal embotellados.
Qué se rién ante la timidez de esos arboles desnudos en otoño y se quedan embelesadas ante las obras de arte que florecen en ellos en la más risueña primavera.
Supongo que soy de esas personas qué caminan por la calle deteniéndose en cada persona, tratando de averiguar su historia. 
Supongo que comparto cero y mil cosas con la multitud. Aún estoy tratando de averiguar si eso me gusta o disgusta.
No intenteis encontrar el sentido de este post; no lo hallareis. 
Sólo es una absurda 'relfexión' de un lunes de febrero. Un lunes melancólico. 

Cómo si todos los días no lo fuesen.

miércoles, 14 de febrero de 2018

the world is full of people who are hollow diamonds.
the difficult thing is find those people who are like that sea shell that makes you so happy to discover under the wet sand, 
and what, 
although when you put your ears on it you don't perceive any rumor, 
you know that it involves thousands of drowned screams of the aycienets waves.

domingo, 4 de febrero de 2018

¿You're...?

Eres esa canción que escuchas en la madrugada de un somnoliento domingo.
Eres todas las  veces que deseas la lluvia.
Eres ese cuadro de arte que permanece oculto durante el día pero enmudece a todos los presentes cuando las estrellas aparecen.
Eres todas las miradas perdidas hacia la ventana de ese vagón de tren oxidado.
Eres, eres, eres...
todos los pensamientos que inundan tu destartalada mente,
todas las poesías que devoras,
todos los textos de Bukowski que anhelas,
todas las injusticias por las que luchas,
todos los valores que defiendes,
todas las historias que amas.

Cómo si el mundo se estuviera cayendo y las grietas nos acorralasen,

sumiendo el todo en un caos sin nada.

Cómo si ese caos fuese nuevo, imaginémonos por un segundo que es así,

convirtámonos en escépticos en un mundo de crédulos.

Y celebremos esa incredulidad mientras el cielo se desvanece en pedazos, 

desmascarando esa gran mentira en la que todos participamos, conscientes o no.


miércoles, 31 de enero de 2018

Huyendo de arenas movedizas,
esquivando las más mordaces trampas,
cruzando cientos de océanos,
inaugurando lúgubres tumbas,
escondiéndose en los lugares mas recónditos de la Tierra,
insensibilizando su corazón frente a los remordimientos,

se topó a su eterno archienemigo en un espejo.

¿Es gracioso, no? Cómico. Había sorteado miles de obstáculos durante toda su vida,
blandido su espada incontables veces, manipulado astutamente mentes retorcidas...

Y ahí estaba.

En ese preciso momento se dio cuenta de que nunca le había gustado su reflejo.

Special.

¿Canción del mes? Creep-Radiohead.

¿Descubrimiento del mes? Es increíble lo que me produce la letra de esta canción. 
Quizá sea el himno de mi vida. 
O de esta generación de almas cosidas con agujas defectuosas. 
Quizá haya personas con tus mismas ambiciones, tus mismos pensamientos, tu misma esencia, tu paralela disconformidad y locura, sólo que no están tu lado y las puedes encontrar en la otra punta del mundo, con diferentes culturas, idiomas y nombres, pero con un mismo lenguaje: lo "especial."
Ya sabes...

And I wish I was special
You're so fuckin' special
But I'm a creep, I'm a weirdo.
What the hell am I doing here?
I don't belong here.

martes, 16 de enero de 2018

Amar pelos dois

Peço que regresses, que me voltes a querer,

Eu sei que não se ama sozinho

Talvez, devagarinho, possas voltar a aprender...

domingo, 14 de enero de 2018

Esta media luna siento mis entrañas desgarrándose,
cada molécula de mi ser se hace
pequeña,
pequeña,
pequeña,
insignificante.
Las risas de la habitación de al lado resuenan cómo un eco intermitente en mi cabeza.
¿Cuándo parará?
¿Cuándo terminará?

jueves, 11 de enero de 2018

The end of the fucking night

La noche está llena de escalofríos.
Llena de preguntas sin respuesta.
Llena de ojos púrpuras que te acechan en la luz,
si,
en la luz,
y no en la oscuridad.
Tendemos a achacar lo más lúgubre a la oscuridad o a la noche,
well,
I'm alive in the night. ¿What can I say?
La canción "What a wonderful world" de Luis Armstrong inunda la habitación pequeña y destartalada.
Los parpádos se caen,
los bostezos se acumulan.
Ahora "Your song" de Elton John.
Yours are the sweetes eyes that i've ever seen.
Pero la adrenalina trae consigo el insomnio. (Querido Morfeo, no te odio, sólo no me seduces tanto como al resto)
De verdad que lo intento, intento que los días no se me carguen a la espalda cómo una losa más.
¿Tan difícil es?
¿Tan imposible es que mi mente deje de pensar durante solo un minuto?
Quizá sea una melodramática sin cura.
Quizá me identifique mas con los monstruos que deberían asustarnos,
que con los héroes que deberían salvarnos.
Es una extraña noche.
Uma noite perfeita pra inundarse com Bukowski.