en un sinfín de rocas desperdigadas en el gran océano,
de fondo nubes glaseadas y flores silvestres.
Recapitulando,
llenos de éxtasis,
las sonrisas tímidas de las gaviotas, lujuriosas,
el bocado del viento que bosteza de vez en cuando,
la luna uniéndose a la fiesta deslumbrando con cada una de sus estrellas,
las luciérnagas, brillando cómo diamantes alumbrados por un farol