martes, 29 de julio de 2014

Die.

Y caemos. Nos precipitamos lentamente y pausadamente al gran abismo, y entonces recordamos. Recordamos lo bueno. Lo verdadero. Lo imprescindible. Lo cruel. Lo sincero. Lo falso. Todos los matices que hemos tenido a lo largo de este juego inocente llamado vida. Y nos arrepentimos de haber tomado algunas decisiones, pataleamos y nos quejamos. O bién brindamos por haber sabido elegir lo que nos convenia. Echamos de menos aquellas momentos que sabemos que no volverán a repetirse nunca más. Nunca. Ya han pasado. No hay marcha atrás. No se puede rebobinar cual video en una cámara. Lo hecho hecho está. Y extrañamos a esas personas que lo han dado todo por nosotros,que nos han salvado con tal solo una palabra o un acto,que han sido nuestros compañeros en la larga travesía de los años.  Recordamos nuestra infancia, tan dulce, tan inocente, tan estimulante. Después la adolescencia, tan cruel,tan placentera, tan problemática. La madurez, que llega cuando menos te lo esperas,que nos hace abrir los ojos para ver lo que antes no veíamos. Para hacernos comprender cosas antes incomprensibles. Para hacernos vivir nuevas experiencias. Y así pasa la vida, en diferentes etapas que a veces nos confunden, nos marean. Y
cuando menos te lo esperas abandonas
ese juego, bién porqué te ganan o porqué te rindes. La razón está de más. Exhalas tu último aliento y te despides de los tuyos. De tu familia. De tus amigos. De tus enemigos. De este mundo que aunque cada vez más frágil te ha dado lecciones, te ha abierto sus puertas. Y cierras los ojos, consciente de que nunca volverás a parpadear. De que ahora toca descansar. Y quién sabe, igual la próxima parada es el paraíso.












sábado, 19 de julio de 2014

Maybe.

Me gustaría escribir una historia con tinta invisible, para que nunca se borre. Me gustaría dibujar el recuerdo más bonito de mi vida en un cuadro, para qué no caiga en el olvido. Me gustaría recoger en una foto mi mas profundo error, para no repetirlo. Me gustaría guardar en una burbuja todas las palabras que me han herido y me han conmovido a lo largo de este camino.

-

¿Porque todo lo malo permanece y lo bueno se desvanece? ¿Porqué todo cambia tan rapido? ¿Que necesidad hay del cambio? Algo verdadero debería durar eternamente. Algo sólido nunca debería derrumbarse. Algo fuerte no debería romperse en mil pedazos. Las fotos esconden una parte negativa y una positiva, plasman momentos de felicidad con personas queridas para siempres pero también nos hacen recordar con amargura que esos momentos nunca se repetirán en el tiempo, que dichas personas ya no están a nuestro lado, que las cosas han cambiado. Preguntas sin respuesta, cuestiones sin responder, eso es en lo que nos convertimos.

viernes, 18 de julio de 2014

Pain.

Explotas. Toda tu ira se arremolina en un torbellino de ansiedad, de angustia y nerviosismo. Un enorme nudo en tu garganta empieza a escalar peligrosamente haciendo que las primeras lágrimas desborden tus ojos. Limpias. Claras. Sinceras. Nada las para. Infrenables. El momento se recrea en tu mente una y otra vez, como si rebobinaras un video en una cámara. Lo sientes. Sientes el dolor palpitante en tu pecho. Y sabes que no puedes luchar contra él. Te acabara consumiendo lentamente. Porque el dolor demanda sentirse.

miércoles, 2 de julio de 2014

Fore[n]ever.

Nada dura para siempre. Nada es eterno. Idealizamos los infinitos cuando apenas alcanzamos el presente. La lluvia para, el café se enfría, las personas cambian. No podemos simplemente prometer un siempre, porqué no sabemos lo que nos deparará el futuro. El futuro es incierto. El lago se hiela, el sol se esconde sigiloso en la penumbra de la noche dando paso a la pálida luna, las hojas de los árboles vuelven a crecer para despues caerse, el llanto de un niño de apenas meses se convertirá con el tiempo en gritos de protesta. El amor eterno jurado por una pareja joven desembocará en peleas y odio en años. Los amigos de tu infancia con los que diste tus primeros pasos, tus primeros cumpleaños, tus primeras decepciones también se separan del camino que un día juraron recorrer contigo. Las cosas duran un tiempo indefinido, tenemos que preocuparnos más del presente y no atormentarnos con el pasado ni agobiarnos con el futuro.