La noche está llena de escalofríos.
Llena de preguntas sin respuesta.
Llena de ojos púrpuras que te acechan en la luz,
si,
en la luz,
y no en la oscuridad.
Tendemos a achacar lo más lúgubre a la oscuridad o a la noche,
well,
I'm alive in the night. ¿What can I say?
La canción "What a wonderful world" de Luis Armstrong inunda la habitación pequeña y destartalada.
Los parpádos se caen,
los bostezos se acumulan.
Ahora "Your song" de Elton John.
Yours are the sweetes eyes that i've ever seen.
Pero la adrenalina trae consigo el insomnio. (Querido Morfeo, no te odio, sólo no me seduces tanto como al resto)
De verdad que lo intento, intento que los días no se me carguen a la espalda cómo una losa más.
¿Tan difícil es?
¿Tan imposible es que mi mente deje de pensar durante solo un minuto?
Quizá sea una melodramática sin cura.
Quizá me identifique mas con los monstruos que deberían asustarnos,
que con los héroes que deberían salvarnos.
Es una extraña noche.
Uma noite perfeita pra inundarse com Bukowski.
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