Jactandose de cuán rico era descubrió ser el mas pobre de los mendigos habidos. El hombre que coleccionaba fajos de billetes manchados de crueldad se percató de su soledad demasiado tarde. La vida no le sonreía como el creía. Su interior se asemejaba al corazón de una manzana podrida que malgasta sus últimos días yaciendo en silencio. El karma, una energía oscura o lo que fuese le había devuelto todas sus maldades. Puede que fuese rico de apariencia pero era pobre en experiencia, en los sentimientos, en las emociones que afloran como las rosadas flores en la cálida primavera. Solo le quedaba reflexionar y arrepentirse de haber preferido mantener un amor ilícito con la riqueza y las vanalidades en vez de buscar el sentido de su vida.
'Cómo una caricia, un beso al nacer, un abrazo aun tibio, una sonrisa congelada, miles de palabras atrapadas.'
jueves, 29 de enero de 2015
martes, 27 de enero de 2015
Letters of love..
Cartas de amor caducadas yaciendo en el último cajón. Y tú ahí, olvidado, desolado estación tras estación. Te dijeron que la calma llegaba tras la tempestad pero no te advirtieron que la tempestad podía causar daños irreparables. Y ahora te encuentras solo. Velando por un amor escrito entre las estrellas que hace mucho que apagó sus últimas llamas.
domingo, 25 de enero de 2015
This is our song.
Esto de que estas escuchando música tumbada en la cama aleatoriamente y suena esa canción. Si, ya sabéis. Esa canción que no es nueva ni es mundialmente conocida pero te transporta a tiempos mejores. Te vienen a la mente personas de las cuales hacia mucho tiempo que no te acordabas y de repente están ahí otra vez, les echas de menos y te preguntas porque no están a tu lado. Y así, sin quererlo esa canción te humedece los ojos y la nostalgia no se apiada de ti y te convierte en su rehén. Y te das cuenta de todo el tiempo que ha pasado, que ya no hay marcha atrás, que las decisiones ya están hechas, que extrañas muchas cosas pero hay que seguir adelante. Es así. Y cierras los ojos y disfrutas de esa canción como si fuese la primera vez que la escuchas. Y desde ese momento esa simple melodía, esas simples estrofas forman parte de ti, forman parte de un cambio o de un simple recuerdo que añadir.
martes, 20 de enero de 2015
The last war.
Hoy he podido disfrutar de un documental de historia sobre la Primera Guerra Mundial. Digo disfrutar en el sentido irónico, ya que el documental, contado en primera persona por un soldado superviviente es cierto que me ha abierto los ojos sobre varios aspectos pero sin duda me ha espantado las atrocidades que cometieron nuestros antepasados, nuestros antecesores. En el documental el soldado relataba las innumerables batallas qué habia presenciado y en las que habia participado, como un simple peón más a merced del azar. Y la pregunta del millón es: ¿Que sucedió? ¿Qué motivo, proposito tan absolutamente razonable, lógico y humano había para semejante barbarie? Cuando estudiamos esa guerra, se nos recita una cifra aproximada de muertos. Muertos. ¿Qué palabra mas abstracta verdad? Y que bien lo resume todo. Pero no. Hay más. Mucho más. Esos 'muertos' eran personas como yo, con una vida propia, unas metas, aficiones, familia, amistades..Parece irreal. ¿Y esos cuatro años de desesperación,dolor, masacre, sufrimiento en letras grandes debido a qué? ¿A la avaricia, la ansia de poder, la ignorancia, la falta de humanidad? Pienso en los seres que regocijándose eran cómplices de esas millones de personas yacidas sin vida entre escombros y se me revuelve el estomago. ¿Cómo podíamos ser tan simples? ¿Tan desprovistos de compasión alguna? Ejecutar a alguien, fusilar a alguien. En aquellos años, una frase popular al orden del día. ¿Fácil, no es así? Un disparo y no ha pasado nada. ¿Nada? ¿Pueden esas personas mirarme a los ojos y responderme a una simple pregunta? ¿Podéis dormir? ¿Quién consuelará a los mantos negros de las viudas? Y me imagino a miles de madres, padres, hermanos, esposas, hijos o hijas en el umbral de la puerta esperando un regreso invisible como la niebla que deja tras de si el mortal gas utilizado en esta carnicería. Se supone que los avances tecnológicos y científicos deben ser utilizados para fines buenos, otra suposición inequívoca que sumar. ¿Y, para que sirve luchar? ¿Matarse unos a otros? ¿Sacrificarse, para qué? ¿Para alimentar la venganza y el odio, para retroceder en el tiempo, para ensañarse como demonios sin alma? Nunca lo entenderé. ¿Y la sangre derramada en la tierra de nadie, en el suelo virgen de pólvora asesina, de qué ha servido? Ojalá las armas se hubiesen quedado en un simple boceto, en una simple idea extravagante implantada en la mente de un cientifico loco. ¿Dónde quedo en aquel tiempo el entendimiento, el diálogo? Tan pronto como apareció se desvaneció. Soy una persona bastante sensible y ver aquellos cuerpos desmembrados, aquellas vidas arrebatadas, millones de soldados, hombres valerosos sacrificandose por una causa sin motivo. ¿Y aquellos que declaran la guerra? ¿Que juegan impasibles con esas vidas, dónde? ¿Dónde están? ¿Acaso los veo sudorosos en las trincheras intentando sobrevivir de una herida en carne viva? Ah, no, me equivoco. Aquellos personajes mientras balas agujereaban pechos inocentes estaban sentados en su lujoso sofá situado en su lujoso palacio fumando una pipa. Nada justifica lo que ocurrió en los años 1914-1918. Nada. Todos tenemos exactamente los mismos derechos. Todos somos seres humanos, aunque algunos no lo parezcan. Solo espero, que hayamos aprendido de ese error descomunal que debería a todos dejarnos un sabor agrio y plantearnos cómo queremos seguir viviendo, si en una guerra constante y desalmada o en una paz serena y en mutuo acuerdo.
lunes, 19 de enero de 2015
He estado dandole vueltas a un par de. cosas. Quizá sea algo simple y absurdo y tampoco es que me quite el sueño pero da que pensar. Muy pocas personas me conocen realmente. Es decir, tu me puedes conocer pero conocerás la parte que yo desee mostrarte. Y no controlo eso. Lo juro. Tengo la etiqueta de callada y tímida o sosa. Y no soy así. Es decir, soy así a momentos, con personas con las que no tengo la suficiente confianza. Y ese es mi problema. Me cuesta abrirme muchísimo. Y las personas se hacen una idea equivocada de mí y eso me causa impotencia. No miento cuando os aseguró que soy un completo terremoto. Doy brincos, canto, bailo, hago chistes malos y grito todo el rato. Soy muy alegre. Pero con las personas con las que llevo muchos años o son de mi confiaza. Y ojalá fuese una de esas chicas qué conocen a alguien de tres minutos y ya lo tratan como si se conociesen de toda la vida pero no puedo. Lo he intentado. Y nada. Ojalá ese aspecto de mí cambien con el tiempo, porqué es algo que odio.
¿Who knows?
sábado, 17 de enero de 2015
martes, 13 de enero de 2015
And she..
Y ella suspiraba en su torre de cristal, sola, olvidada. Tan lejano sonaba el eco del viento ululando entre los arboles que terminó creyendo que sufría alucinaciones. Los labios se le agrietaban, las pupilas que se encontraban dilatadas por la nostalgia denotaban el dolor que le sacudía cual látigo invisible. Las peores cicatrices impartidas por la soledad se cosían a su espalda. Las palabras no salían. Sus cuerdas vocales no reaccionaban. Aturdida, intentó hablar pero el silencio fue su mejor respuesta. Se había quedado muda. Tanto tiempo sin comunicarse o expresarse había surtido su efecto. Las telarañas, ya instaladas en su corazón habían invadido por igual su voz. Una vez más, se recordó que apenas era un alma en pena vagando sin rumbo alguno, un fantasma del pasado atormentado encerrado en un palacio transparente que cada minuto le recordaba la miseria que era. El brillo del sol se colaba tenue entre las desgastadas cortinas que antaño deslumbraban ya no iluminaba su piel asemejada al oro ni cuyos rayos cosquilleaban en su nariz haciéndole estornudar. Extrañaba la sensación del aire fresco penetrando en sus pulmones, el placer de degustar un manjar, el más simple de todos aunque fuese. Esas sensaciones nunca volverían, se habían marchado junto al último latido de su centenario corazón.
miércoles, 7 de enero de 2015
Simple but effective.
Hoy no me visita la musa de la inspiración. Hoy mi mente no se ve aturrullada de abstractos pensamientos ni la poesía se recita en murmullos silenciosos a traves de mis labios. Hoy no tengo ningún tema del que hablar. Solo escribo por el placer simple de escribir. Y quizá sea esa la clave, dejar que todo salga sin premeditación alguna y esperar a ver que sucede. Cuento las estrellas en esta fría noche de enero desde mi terraza. Tan pequeñas, pero tan sumamente valiosas. Parecen luciérnagas brillando en el cielo. Y así, entre comparaciones y deseos profundos escribo estas líneas. Cuantas veces pensé que mi abuelo o mi tía era una de aquellas luciérnagas que velaban por mí, protegiendome de todo lo malo. Que ilusa. O bueno, quizá sería mejor ‘Inocente' ‘Ingenua'. La cuestión es que hace mucho frío, coloquialmente voy a decir que ‘me estoy helando'. Pero merece la pena. Este cielo merece la pena. O quizá no sean ni las luciérnagas ni el cielo, solo la sensación de verse tan empequeñecida y a la vez tan infinita. Cuantas cosas desconocemos y aún así nos creemos los reyes del universo. Ya estoy con mis filosofías.. pero no puedo evitarlo. Tendréis que perdonarme. Esto esta bien. Quiero decir, esta bien el sentimiento de calidez que me embarga cuando expulso todo en esta pagina de blogger. Siempre me ha gustado escribir, aprender palabras nuevas, como decía cuando era pequeña, palabras ‘refinadas'. Pero no se trata de ser refinado o no, se trata de entender el lenguaje de las palabras, un lenguaje universal que transmite sensaciones y emociones allá por donde vaya. Bueno, creo que he dejado claro mi extraño amor por la escritura y todo lo relacionado con ella. Porqué no nos olvidemos de los libros. ¿Creíais que me iba a despedir ya? Yo también. No os culpo. Ah, los libros. Millones de palabras que conforman una historia realmente maravillosa, con todos los géneros posibles. Son mi autentica adicción. Sin exagerar. Los libros, desde muy pequeña siempre han sido mi hogar. Bueno, hasta aquí esta entrada, relato, narración o como se quiera llamar. La verdad es que la espontaneidad es la mejor compañera.
Like Satan
Lúgubre era su mirada, si. Podía escuchar sus latidos desbocados y su agitada respiración cual un atemorizado cervatillo a punto de huir. Y a pesar de eso, se encontraba impecable. Sin duda disimulaba muy bien. Sus labios se movían al compás del reloj, bailando al son, capturando palabras de otras épocas como si nada, y como si nada la gente le escuchaba boquiabierta y admirada. Pobres ilusos e ingenuos. No podían saber que se encontraban ante el mismísimo lucifer, bonito como el envoltorio de un caramelo de fresa y dulce y venenoso por dentro. La verdad es que nada de su aspecto incitaba a la duda. Pero mas allá de esa fachada, se encontraba el hombre del helado corazón eterno. Su mirada se dirigió a mí y durante una milésima de segundo experimenté el temor. Temía que había podido reconocerme, hallar algún rasgo conocido, pero solo me dedicó un breve aleteo de pestañas. ¿Podría contemplarle toda la noche? Sí. Y su egocentrismo aumentaría y mi conciencia se asfixiaria. Un ligero temblor sacudió mis delgadas piernas y mi mente quedo bloqueada cómo si de un hacker usurpando un ordenador se tratara. Me había descubierto. Su voz resonó en mi mente inculpandome y un velo negro me vendo los ojos, cayendo en un sueño profundo.
martes, 6 de enero de 2015
Angels and demons.
Un ángel coleccionaba cartas de amor con destinatario. Un diablo cigarrillos oxidados. El angel pensaba que tocaba el cielo de puntillas, el diablo lo consideraba un placer temporal. Y el amor no era amor, sino una excusa más para sufrir por propia voluntad, un saco roto de engaños que caían por su propio peso. Y las sonrisas se desdibujaban, los remordimientos nacían y la conciencia ardía y quemaba como mil demonios. Y ella ya no soñaría con príncipes azules, y él ya no se perdería en sus ojos ámbar, pobre iluso, creyendo que estaba divirtiéndose cuando se estaba enamorando. Y muy tarde se daría cuenta, muy tarde enmendaría sus errores y aprendería de ellos, la buscaría en todas partes, en las oraciones sin acabar, en ese beso sin terminar, en el destello de ese amanecer pretencioso, en ese juego de corazones pendientes. La buscaría en las nubes, en el cielo, morada de seres alados puros en corazón y alma. Pero no la encontraría, pues ella había sido seducida por el infierno. A veces es ahora o nunca, no hay segundas oportunidades.