Vacío.
Pero quizá sea esa la cuestión, ¿no?. Quizá dónde vosotros esperéis ver liquido cristalino yo anhele suspiros.
Soy de esas personas que admiran el vuelo de las golondrinas de ese tal Bécquer, sueñan con misterios invisibles al conocimiento humano y sueltan una retahíla de pensamientos mal embotellados.
Qué se rién ante la timidez de esos arboles desnudos en otoño y se quedan embelesadas ante las obras de arte que florecen en ellos en la más risueña primavera.
Supongo que soy de esas personas qué caminan por la calle deteniéndose en cada persona, tratando de averiguar su historia.
Supongo que comparto cero y mil cosas con la multitud. Aún estoy tratando de averiguar si eso me gusta o disgusta.
No intenteis encontrar el sentido de este post; no lo hallareis.
Sólo es una absurda 'relfexión' de un lunes de febrero. Un lunes melancólico.
Cómo si todos los días no lo fuesen.