Huyendo de arenas movedizas,
esquivando las más mordaces trampas,
cruzando cientos de océanos,
inaugurando lúgubres tumbas,
escondiéndose en los lugares mas recónditos de la Tierra,
insensibilizando su corazón frente a los remordimientos,
se topó a su eterno archienemigo en un espejo.
¿Es gracioso, no? Cómico. Había sorteado miles de obstáculos durante toda su vida,
blandido su espada incontables veces, manipulado astutamente mentes retorcidas...
Y ahí estaba.
En ese preciso momento se dio cuenta de que nunca le había gustado su reflejo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario