Nada dura para siempre. Nada es eterno. Idealizamos los infinitos cuando apenas alcanzamos el presente. La lluvia para, el café se enfría, las personas cambian. No podemos simplemente prometer un siempre, porqué no sabemos lo que nos deparará el futuro. El futuro es incierto. El lago se hiela, el sol se esconde sigiloso en la penumbra de la noche dando paso a la pálida luna, las hojas de los árboles vuelven a crecer para despues caerse, el llanto de un niño de apenas meses se convertirá con el tiempo en gritos de protesta. El amor eterno jurado por una pareja joven desembocará en peleas y odio en años. Los amigos de tu infancia con los que diste tus primeros pasos, tus primeros cumpleaños, tus primeras decepciones también se separan del camino que un día juraron recorrer contigo. Las cosas duran un tiempo indefinido, tenemos que preocuparnos más del presente y no atormentarnos con el pasado ni agobiarnos con el futuro.
'Cómo una caricia, un beso al nacer, un abrazo aun tibio, una sonrisa congelada, miles de palabras atrapadas.'
miércoles, 2 de julio de 2014
Fore[n]ever.
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