Sin tapujos comenzó a escribir la que sería la primera página de su recién encontrado amor hacia las temibles palabras;
Tú, rosa adornada por mil gotas de rocío que contoneandose con brillo adornan la madrugada, lamiendo con aspereza el trágico y casi provocado dolor que yace en mis ojos vacíos. Dime si estas conforme poseyendome, arrebatandome el alma con una soga casi invisible que me ahoga minuto a minuto en una eterna pero compasiva agonía. Dime si es verdad que tus demonios echaron a volar, qué la soledad jamás te abandonará.
'Cómo una caricia, un beso al nacer, un abrazo aun tibio, una sonrisa congelada, miles de palabras atrapadas.'
lunes, 13 de abril de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario