lunes, 13 de abril de 2015

Sin tapujos comenzó a escribir la que sería la primera página de su recién encontrado amor hacia las temibles palabras;
Tú, rosa adornada por mil gotas de rocío que contoneandose con brillo adornan la madrugada, lamiendo con aspereza el trágico y casi provocado dolor que yace en mis ojos vacíos. Dime si estas conforme poseyendome, arrebatandome el alma con una soga casi invisible que me ahoga minuto a minuto en una eterna pero compasiva agonía. Dime si es verdad que tus demonios echaron a volar, qué la soledad jamás te abandonará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario