¿Es acaso lógico que tenga miedo a crecer? A madurar, ser adulta, cargar con responsabilidades, errar decisiones..
Lejos queda ya aquel hormigueo que sentía en el estomago al balancearme hasta llegar a las estrellas en los viejos columpios. Atrás quedan las simples risas contagiadas, la dulce inocencia..
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