Hoy me he deleitado con la película ‘La teoría del todo' basada en la vida del famoso científico Stephen Hawking. Tenía unas expectativas muy altas y la película las ha arrasado sin control. Puedo decir sin duda que es la película que mas me ha transmitido. Me ha hecho replantearme absolutamente todo. Es increíble como en un segundo todo puede cambiar. Como algo se puede torcer y acabar echando tu vida abajo cual ficha de dominó. La pena que me causaba este gran erudito, esa lástima, esa compasión, esa empatía han sido la causa de las lágrimas que he derramado la mayoría del tiempo. Pero no se comparan con la admiración por este personaje, la fascinación de sus teorías, la envidia por su pasión y sus logros, su inteligencia, su fuerza. Está mas que claro que quien se propone algo lo consigue, sin importar las circunstancias. El tiempo. Algo tan abstracto y sin embargo tan realista. El tiempo nos hace cuestionarnos todo y nada. No creo en la existencia de ningún dios, tampoco sé la ecuación que explique el principio de todo pero doy gracias, no sé si a la nada, a las estrellas iluminadas por el poder del conocimiento que reside en grandes mentes, doy gracias por lo que me toca, por poder caminar, hablar, por poder pasar el tiempo con la gente que me rodea. Y simplemente es eso. Pasar el tiempo. Aprovecharlo. Disfrutarlo. Echarlo de menos. Querer pararlo o rebobinarlo. Pero poder sentirlo. Y creo que todo se resume en eso. Al final en personas. En sentimientos y emociones y sensaciones. Sin poesías ni tesis o ecuaciones matemáticas. Personas y sus problemas o enfermedades. En sus ganas de luchar y investigar y aprender y enseñar. Puede que lo que diga no tenga mucho sentido pero esta película me ha marcado muchisimo, hoy me voy a la cama con otra manera de ver la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario