'Cómo una caricia, un beso al nacer, un abrazo aun tibio, una sonrisa congelada, miles de palabras atrapadas.'
martes, 18 de noviembre de 2014
Someday us
El mar está en calma. El pequeño velero se mece sereno cabalgando sobre las cristalinas olas. Los peces, reyes de los mundos submarinos salen a la superficie curiosos, ignorando cuántos peligros acechan. La brisa despeina su cabello plateado, sus ojos escrutan el horizonte con determinación, las nubes se insinúan pretenciosas, el atardecer llega anaranjado, cómo un augurio de bienestar. Las emociones vibran a flor de piel guardadas para siempre a través del tiempo, la pasión desatada, el dolor constante, la alegría desmesurada, la tranquilidad se han sucedido en ese pequeño velero valiente . Un suspiro brota de su labios, largo y sentido. Un bonito jarrón chino descansa en sus manos. Indeciso, lo sujeta con firmeza y lo inclina hacia la cubierta. Su interior alberga cenizas negras como la noche que se sellan en el mar. Permanece de pie y jurando una promesa musita ‘A mi lado siempre estarás pues en el mar siempre encontraré tu presencia.' Sus ojeras aparentemente disimuladas y el temblor involuntario de su demacrado cuerpo demuestran que es un hombre roto por el dolor y la impotencia. Las gaviotas sobrevuelan juguetonas interrumpiendo la calma con sus graznidos. El eco de una voz apagada retumba durante un segundo. ‘Ya no queda nada, nada, nada..'
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