domingo, 18 de mayo de 2014

Hydrofobia.

Se encontraba entre la espada y la pared. Podía sentir el agua cristalina bañandole los dedos del pie. Un escalofrio se adueño de su cuerpo haciendole temblar. Todas las miradas de sus compañeros estaban puestas en ella. Amanda nunca habia sido normal. Nunca habia tenido muchos amigos ni se había hecho respetar. En cada instituto era lo mismo. Burlas,bromas de mal gusto y acoso.
Por una vez,quería encajar. Y no ser tan diferente. Es por eso, que cuando esta vez se mudó a otra ciudad y a otro instituto
 pensó que las cosas mejorarían. Una chica de su clase le había invitado a esa fiesta, una fiesta en su piscina. Todos se habían lanzado dado a el calor caracteristico del mes de junio. La única persona que no había tocado el agua era ella. Todos sus compañeros la animaban a saltar. Un simple salto. Un simple chapuzón. Al menos para ellos. Amanda padecía desde sus cuatro años de edad Hydrofobia. Fobia al agua. Un debate interno se mantenía en su cabeza. Si no saltaba, todos la tomarían por un bicho raro y le harían la vida imposible durante todo el curso. Si saltaba, la aceptarían. Pero había una cosa. Ella no sabía nadar. Se ahogaría. Ya empezaba a oír risas de algunos chicos de su curso cuando ocurrió lo inesperado. Su cuerpo tomó un impulso y saltó. Una masa de agua fria cubrió su cuerpo entero. Se encontraba  en la piscina. Su pelo rubio ondeaba en la agua azul. Sus ojos se encontraban cerrados con fuerza. Sintió un nudo en el pecho,no podía respirar y su cuerpo no daba señales de vida. Quiso moverse pero estaba estatica. Su peor temor se había hecho realidad. Su vista se volvió negra y ya estaba convencida de que aquellos eran sus ultimos segundos de vida cuando sintió que le tiraban de un brazo y la tumbaban bajo una superficie lisa. Amanda se encontró con un par de ojos esmeralda preocupados observandola. Despues de eso, todo se tornó negro.

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