Todavia estoy aprendiendo.
A mis diecisiete años de vida, todavía me cuesta mirar a los ojos y mentir. Todavia necesito aprender a no llorar cuando llego a la última página de mi libro favorito. Todavía no puedo evitar cerrar los ojos al escuchar mi canción favorita y rememorar tiempos pasados. Todavía no he aprendido a dejar de echar de menos al tener la foto de mi mejor amiga entre mis manos y maldecir a la distancia.
Todavia no he aprendido a desconfiar de todos. Todavía no he aprendido a quererme a mi misma completamente.
Todavía no he aprendido a organizar todos mis apuntes y no arrugar absolutamente todas las hojas.
Todavia no he aprendido a consolarme y levantarme sin ayuda de nadie.
Todavia no he aprendido a sonreír sin ningun motivo.
Pero sobre todo, todavía no he aprendido a dejar de soñar. Y me congratulo de ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario