Y sufres, y lloras, y te desanimas. Ya que, ¿si una persona te importa, no se concibe de otra forma, verdad?
Pero, una vez más, el tiempo es el sanador de todas las heridas. te recompone, te hace abrirte a más gente, te hace volver a confiar, volver a crear nuevos momentos y recuerdos posteriores.
No os equivoquéis, esos antiguos recuerdos no quedan reducidos a cenizas. Si una persona te ha marcado, si de verdad has querido a una persona, por mucho que pase, por mucho que ocurra, nunca la olvidarás. Para bién o para mal. Los caminos se separan, incluso de las personas con las que un día juraste compartirlos. Y hay que aprender a aceptarlo. A vivir sin ellas. Ya que, si ellas pueden vivir sin nosotros, ¿por qué no podriamos hacer nosotros lo mismo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario