miércoles, 1 de octubre de 2014

Estoy harta. Harta de los seres asquerosos y crueles que se regocijan de las desgracias de los demás en vez de ayudarlas o simplemente callarse la boca. Harta de que la gente 'superior' se ría de los defectos de los demás, de sus gustos, de su personalidad o de su forma de ser. En serio. Cansa mucho ver a personas débil pasarlo mal por culpa de dichos monstruos. ¿Porqué? ¿Porqué somos tan mezquinos? Un insulto, una simple palabra expulsada de tu boca con rencor o asco puede ser el detonante para que otra persona explote. Para qué se hunda. Y si se hunde, nadie la podrá rescatar. Esa gente que se cree el centro del universo, invencible y especial respecto a los demás, me da lástima, lástima porqué se quedarán solos, idolatrándose a sí mismos, haciendo daño a cualquiera que pase a su lado. Cada uno somos diferentes y especiales a nuestra manera, como debe ser. No tenemos que demostrar que somos mas o menos que nadie, simplemente aceptarnos y querernos como somos. Hay personas que lo intentan, pero vienen los típicos chulos, hipócritas y sin cerebro que les hacen pensar lo contrario, les inculcan una idea distorsionada de lo que son, les hacen sentir lo más pequeño, lo más insignificante. Y todo por diversión. ¿Quienes sois vosotros para juzgar a las personas? ¿Quiénes? Cada día mi esperanza en la humanidad se desvanece poco a poco. Somos seres con corazón. Se supone. Puesto que hay gente que goza con el sufrimiento de los demás. No sé cómo hemos llegado al punto en el que chicas y chicos se suiciden por bullying, por meterse con sus gustos musicales, chicas anorexicas y bullimicas que han sufrido tormentosos años en el colegio y no pueden ver la realidad con claridad. No es broma. Es algo muy serio. Y no nos damos cuenta. Hasta que tenga que suceder una desgracia cerca de nosotros para que abramos los ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario